En el año 2005 asumo como Concejal del Honorable Concejo Deliberante de Lanús. Luego de una ardua campaña, donde se vislumbraba el comienzo de una nueva generación de dirigentes comprometidos con un cambio y aires de renovación, comienza mi tarea deliberativa en circunstancias algo hostiles, debido a las grandes deficiencias que nuestro distrito estaba teniendo y a la falta de gestión que el oficialismo manifestó en todos los años anteriores.
El Honorable Cuerpo se conformaba de 9 ediles del Frente para la Victoria, entre los que me cuento, 9 del Partido Justicialista, 3 del A.R.I y 3 del PRO. Esta paridad hizo muy difícil poder avanzar en temas puntuales y específicos que perjudicaban directamente el destino de nuestra ciudad y el bolsillo de nuestros vecinos.
Durante gran parte del año 2006, estuvimos analizando y estudiando, con el grupo de asistentes que me acompañó, distintos aspectos de la problemática lanusense, observando como otros distritos y especialmente países, pudieron revertir la situación. Mi proyecto no se centraba en lo corriente, apuntaba a lograr demostrar porqué el sistema que imperó durante años, estaba caduco y pedía a gritos una renovación. Es así que comienzo a Presidir la Comisión de Hacienda del Concejo Deliberante. Esta Comisión es la encargada del control, la evaluación y el seguimiento del Presupuesto Municipal y de su correcta ejecución. El estudio sistematizado que llevé a cabo dio como consecuencia encontrar dentro de la ejecución de recursos serias desprolijidades que hizo posible que por primera vez en la historia del municipio se rechazara una Rendición de Cuentas. Este trabajo de investigación demandó noventa días, donde pudimos dar con serias fallas en la utilización de los recursos de nuestros vecinos. Fue un verdadero hito histórico que los 9 ediles del Frente para la Victoria junto con los 3 del ARI y los 3 del PRO, pusiéramos fin al autoritarismo oficial en la materia. A partir de ese momento se siguieron los pasos legales correspondientes y esperar la resolución del Honorable Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires, que el 24 de mayo del 2007 emite la sentencia corroborando muchas de las anomalías por mi descritas en la sesión donde expuse los motivos del rechazo a la misma y multando a gran parte de los involucrados en el área de la Conducción Ejecutiva, Hacienda, Tesorería y hasta el Concejo Deliberante. Una vez alcanzado este primer objetivo centré mis esfuerzos en dialogar con cuanto vecino pude para ponerme a disposición de sus prioridades y necesidades, entablando relaciones con asociaciones vecinales, ONG's, escuelas municipales, jardines maternales, asociaciones de discapacitados, sociedades de fomento, centro de jubilados, vecinos autoconvocados, empresarios, microemprendedores, etc. para conocer las realidades particulares y especialmente diferentes de todos ellos, sin olvidar, que la siguiente ejecución de recursos, es decir la del año 2006 estaba en curso y debía ser vigilada. Nuevamente con el equipo técnico que me acompaña, emprendimos ese estudio mas sistemático y minucioso que derivó en un nuevo rechazo de la Rendición de Cuentas.*
Ya de lleno en el año 2007 comenzaron a hacerse importantes los estudios y estadísticas elaboradas durante el año anterior dando como resultado una cantidad importante de Ordenanzas, Resoluciones y Minutas de Comunicación que fueron puesta en estudio en las distintas Comisiones y muchas promulgadas.
Inmerso en un trabajo barrial importante, y gracias al aporte de vecinos comprometidos con la sociedad, la legislación y necesitados de un cambio, pudimos avanzar en el armado de Ordenanzas y Resoluciones referidas a Medio Ambiente, Obras Públicas, Luminarias, Servicios Públicos y acompañar a otras comisiones en Derechos Humanos, Salud, Tercera Edad, Seguridad, etc.
Siguiendo con la costumbre de analizar todo lo referido a mi ciudad, intensifiqué las reuniones con vecinos, pequeños y medianos empresarios, comerciantes locales y dirigentes de otras extracciones que quisieran acompañar el proyecto de cambio que se gestaba en Lanús de la mano del Diputado Provincial Darío Díaz Pérez. Con la corriente de gente que me acompañó (obreros, empleados, amas de casa, profesionales, técnicos, dirigentes) nos pusimos a trabajar para el proyecto de cambio, en perfecta armonía con los objetivos expresados por el hoy Intendente Electo de Lanús. Es así que de cara al año 2008 y convencido más que nunca del cambio que vamos a vivir los lanusenses, estaré inmerso en el trabajo que como edil me propuse cuando asumí, trabajaré con la misma convicción en los barrios y en mi banca por un Lanús mejor.
Este trabajo antes mencionado me llevó a ocupar una vez más un lugar en el Honorable cuerpo del Concejo Deliberante de Lanús, siendo reelegido por otros cuatro años.
Esto refuerza mi compromiso con mi ciudad, mis vecinos y mis sentimientos políticos.
*La información correspondiente de ambos rechazos y de todo el trabajo gestionado se encuentran el el item "Trabajo en Comisiones" del menú de la página principal.
